Cómo crear un seudónimo de escritor

¿Te gustaría crear tu propio seudónimo como escritor pero no sabes por dónde empezar?

Como Laura Tárraga está interesada en encontrar el suyo para enfocarse al mercado del Middle Grade —y no le pareció bien mi propuesta de Llura Farrell—, comenzamos una búsqueda de cómo construir un seudónimo memorable.

Porque, si lo piensas, existen algunos seudónimos por ahí fuera que son inolvidables.

Y nosotros queríamos uno de esos…

Pero si te digo la verdad, nos sentimos bastante bloqueados porque ninguno lo habíamos hecho antes.

Por suerte, una seguidora de la lista de correo le respondió con una gran cantidad de consejos que ahora queremos compartir contigo.

Su nombre es Lauren P. Morgan y todo el mérito de este artículo es tuyo. Muchas gracias por ayudarnos a compartir contenido de gran calidad como este.

¿Por qué está buscando Laura Tárraga un seudónimo?

Si te digo la verdad, creo que los que nos dedicamos al marketing de una u otra manera estamos bastante trastornados.

Creemos en el gran poder que tiene una marca personal y en que el poder de esta reside en la especialización.

Por lo tanto, el gran dilema que le apareció a Laura Tárraga fue pensar en si la marca personal para literatura juvenil que había trabajado durante tantos años… serviría de algo en un mercado nuevo.

Aunque está claro que algún poder de arrastre tendrá, la realidad es que entendimos que crear una nueva era una oportunidad mucho más atractiva.

Así que nos pusimos manos a la obra.

#1 Mantén tu nombre y cambia tu apellido

Se trata de una de las opciones más interesantes que tienes.

Por una parte, es fácil que te sigas sintiendo identificado con tu nombre, ya que mantiene una parte de ti.

Sin embargo, te permite crear una identidad diferente con la que diferenciarte.

Por ejemplo, este es el caso de Agatha Christie, cuyo verdadero nombre era Agatha Marie Clarisa Miller.

La verdad es que Agatha Christie tenía nombres para elegir con cuál quedarse, pero eligió el primero y completó el segundo.

Tuvo tanto éxito con su literatura que hoy en día prácticamente nadie sabe que aquel nombre era ficticio.

Este es el verdadero poder de un seudónimo.

Crear tu seudónimo de escritor - Agatha Christie

#2 Ni fu ni fa: una técnica que busca algo muy concreto

(Esta técnica está bautizada con mucha maestría por Lauren P. Morgan).

El ejemplo más claro es del de J.K. Rowling —que sé que ahora no está de moda nombrarla, pero oye, es un ejemplo—.

J.K. Rowling no quería que se supiera que era una mujer porque pensaba que se la tomarían menos en serio por escribir fantasía.

Por eso tomó su nombre y una K. que encontró en su árbol genealógico y con ello creó su seudónimo.

Es decir, se trató de una búsqueda de un seudónimo muy simple con un objetivo muy concreto.

Aunque en la actualidad razones como las de J.K. Rowling cada vez son menos habituales, es posible que alguna vez te encuentres ante una situación así.

Ahora que ya conoces cómo puedes superarla con un seudónimo, no habrá nadie que te detenga.

#3 Desde cero: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

Esta vía te da la posibilidad de ser creativo desde cero y de crear un nombre a la carta.

El caso de Lauren P. Morgan está muy claro:

  • Ni se llama Lauren.
  • Ni su apellido es Morgan.
  • Y mucho menos contaba con una P. entre su nombre y apellido.

Simplemente pensaba que se trataba de una combinación interesante y que sonaba bien a la hora de decirlo en voz alta.

Por ejemplo, el nombre real de George Orwell era Eric Blair.

En el caso del autor británico el motivo era bastante particular. Como su ideología distaba mucho de la de su familia, quería asegurarse de publica sus textos sin que esto le supusiera un problema con su familia.

Spoiler: al final supieron quién era y el drama estuvo servido.

#4 Personaje ficticio

Un pequeño truco consiste en ponerte un nombre que le pondrías a uno de los personajes de la historia.

Como Laura había pensado en algo relacionado con la luna, podría haber sido Mini Moon su nombre artístico.

Lo importante es que este seudónimo esté alineado con los objetivos que tenga la estrategia.

#5 Una sola palabra: dos manos en un plato hacen garabatos

Si tienes un nombre único y potente, ¿para qué necesitas tu apellido?

Piensa en el caso de Rosalía, no es escritora, pero no necesitas ninguna señal más para saber que es ella.

Su nombre tiene suficiente fuerza como para dar en el clavo.

En España tenemos muchos de estos, pero yo me quedo con el de Clarín, cuyo verdadero nombre era Leopoldo García-Alas y Ureña.

¿Me vas decir que Clarín no mola un puñado?

Cómo crear tu seudónimo de escritor - Clarín

#6 De otro país a España: en inglés todo suena mejor

Hay combinaciones que en español pueden sonar muy extrañas, pero que en inglés lo hacen mucho mejor.

Es el caso de Blue Jeans.

Está claro que nadie compraría un libro de alguien llamado «vaqueros azules», pero tiene mucho más sentido que lo haga cuando el nombre está en inglés.

crear seudónimo Blue Jeans (escritor)

Sea como sea, encontrar un buen pseudónimo no es una tarea sencilla. Se trata de un nombre que te acompañará a lo largo de toda tu carrera y que no podrás corregir.

Por lo tanto, es hora de que te lo tomes en serio y que busques las mejores maneras para darle resultados.