Los 19 consejos de Stephen King para escritores

Hace unos cuantos días tuve la suerte de terminar de leer Mientras escribo de Stephen King. Sí. Ese famoso libro que todos los escritores recomiendan sobre el proceso de escritura de este autor por los consejos que da.

Para ser más original que nadie, hoy vengo también con la intención de recomendártelo. Pero como sé que tienes una vida muy ocupada y que no es nada fácil sacar tiempo para leer todo lo que merece la pena, en esta ocasión lo que quiero hacer es hablarte de todo el valor que puedes encontrar en él.

Así no tendrás que leértelo para empezar a aplicar todos sus consejos. Con tomar las notas de este artículo será suficiente.

Aunque más allá de todo ello, te recomiendo que le des una oportunidad. De verdad, merece la pena.

Impresiones generales de Mientras Escribo

Si te digo la verdad, el libro me ha gustado, pero me ha dejado un poco frío. 

¿El motivo? Esperaba mucho más contenido relacionado con la escritura pura y dura y poder irme con una serie de claves que aplicar de manera directa. 

Por suerte o por desgracia, el libro no tiene esa meta.

Lo que hace Stephen King con esta obra es explicarte los primeros años de su vida y aprovechar para dejarte algunos consejos que derivan de ella. Pero si lo que estás buscando es un libro que directamente te ayude a escribir, este no es el ejemplar.

Como soy seguidor de las historias de Stephen King desde que tengo memoria, me ha gustado conocer su historia y poder relacionarlo con su propia vida. Sin embargo, tengo la sensación de que si no tuviera unión con él, no lo habría disfrutado igual.

Pase lo que pase, te traigo por aquí los 19 consejos más interesantes que da en el libro y que estoy convencido de que te ayudarán a ser mejor escritor. 

Me gusta pensar que conmigo lo ha logrado.

#1 Escribe para ti y para nadie más

Stephen King cuenta que ha sido capaz de escribir tantas historias porque siempre ha escrito para él. Su pasión es la escritura. Por lo tanto, cada vez que se sienta delante del ordenador lo hace para disfrutar.

Cuando escribes para ti mismo, pueden pasar dos cosas: que al final gustes o no gustes. Pero lo que está claro es que escribirás mucho más y te lo pasarás en grande.

De hecho, es el mismo consejo que da Juan Gómez-Jurado cada vez que le preguntan por el proceso de escritura de sus libros. Cuenta que él prepara el libro que le encantaría encontrarse.

Como al final del día tú no puedes controlar lo que el resto del mundo piense de tu historia, lo mejor es que hagas todo lo que esté en tu mano para escribir una de la que tú seas el lector más orgulloso.

#2 La voz pasiva es el gran error de muchos escritores

Como verás a lo largo del post, intercalaremos consejos muy concretos con otras ideas más abstractas. No me culpes a mí, que solo soy el mensajero.

Eso sí, mucho de lo que te cuento en este consejo es mío y no del tito Stephen King. A fin de cuentas, su consejo es para escribir en inglés y la realidad es que en español esta situación es todavía más peligrosa.

Mira.

Uno de los grandes problemas de los últimos años es que nos hemos traído la voz pasiva del inglés. En español la usábamos muy poco, pero con todo este lío de la globalización y consumir contenido en inglés la hemos hecho propia. 

Aunque para algunas situaciones está bien, abusar de ella es un problema. El propio Stephen King es consciente de ello. Por ello te anima a que no la utilices.

¿Cuál es el problema de la voz pasiva? Que la usamos mal. Su objetivo es construir frases en las que el protagonista sea el objeto. ¡Pero tiene que estar motivado!

En la mayoría de las ocasiones, utilizar la voz activa es mucho más propicio para contar lo que tenemos en mente.

#3 Evita los adverbios

El consejo más habitual que da Stephen King es que evites los adverbios acabados en mente, pero hoy apuesta por todos en general: evita los adverbios.

¿Por qué te dice esto?

Porque son palabras adicionales que añadimos porque sí y que en muchas ocasiones no aportan nada a la oración.

#4 Sobre todo después de un «dijo»

Stephen King afirma que es muy habitual que una persona quiera indicar inmediatamente después de un diálogo como ha sido para que el lector entienda todo. Sin embargo, a veces tanta información es irrelevante.

Así que ya sabes, a partir de ahora prescinde de todos estos detalles y será mucho más sencillo.

¿Te das cuenta de algo? El gran consejo que te da Stephen King con este post es «deja de liarte y ponte a hacer las cosas sencillas». Y aunque puede parecer una auténtica tontería, es el consejo que mejor funciona de todos los que te pueden dar.

Y ojo, que puede parecer sencillo, pero hacer las cosas simples no es fácil. Todo lo contrario. Cualquier cosa que parece sencilla lleva muchísimas horas de trabajo detrás.

Pero después no digas que no lo he advertido.

#5 No te obsesiones con una gramática perfecta

Como sabes, una de las claves a día de hoy para escribir es no quererte parece a Góngora o Quevedo. Es mucho mejor sonar natural, literario, pero no demasiado rimbombante.

Además de ello, si quieres tener un texto perfecto a la primera, lamento decirte —de mano del tito Stephen— que esto será imposible.

Por eso es mucho más interesante que te dejes fluir y ya volverás después a saber qué ha ocurrido.

¿Qué te quiero contar con esto? Que te fijes un poco en qué es lo más leído de tu sector y te preguntes por qué. Es decir, deja de leer solo para disfrutar y comienza a hacerlo también con el ojo puesto en qué puedes sacar de ahí.

#6 La magia está en ti

No está fuera. No está en otros libros. No está en ninguna otra parte. La verdadera magia está en ti y en tus ganas de contar historias.

Por eso es tan importante que lo entiendas, lo cultives y con ello trates de realizar el mejor trabajo posible.

Vive. Disfruta. Curiosea. Haz todo lo que quieras hacer —y que sea legal—. Intenta descubrir el mundo y será tu propio mundo interior quien desee plasmarse en una pequeña historia.

#7 Lee, lee y lee

Stephen King decía que la jornada laboral de cualquier escritor debería de tener ocho horas como mínimo.

De ellas, 4 horas deberían estar siempre dedicadas a leer y otras 4 a escribir. Si  a partir de ahí quieres ampliar, dedícale muchas más a la escritura.

El verdadero problema de muchos escritores actuales es que cada vez leen menos. Y no lo digo de forma acusatoria, sino que es la propia consecuencia del día a día.

Sin embargo, aunque sé que es difícil, te recomiendo muchísimo intentar sacar aunque sean 15 minutos para ello. Merecerá la pena.

Por cierto, cuando descubras cuál es el secreto para hacerlo dímelo, que yo tampoco conozco la solución a este problema.

#8 No trates de contentar a otros

Esto es lo más importante que tienes que entender.

Escribe lo que tú quieres.

Mira.

Nunca vas a saber el tipo de recepción que puede tener tu libro. Por eso es tan importante que tú siempre acabes contento con ello.

Tú eres el lector más importante. Nadie más. Ni tus compradores. Ni tus padres. Ni tu pareja. El más importante eres tú.

Respétate como el mayor fan que eres y haz todo lo que esté en tu mano para que cuando tu libro esté en la estantería lo mires orgulloso.

Joder, publicar un libro —o autopublicarlo— es para estar muy orgulloso de uno mismo. 

#9 Apaga la televisión

Cuando escribió Stephen King este libro todavía no existía el auge de internet, así que ahora te lo voy a extender a ello.

Cuando estés escribiendo no puedes tener ningún otro elemento que pueda captar tu atención. Eres tú contra el papel.

¿Es fácil? Pues por supuesto que no. Sin embargo, estoy convencido de que tú mismo eres consciente de que si estás escribiendo y te distraes cada dos por tres, no llegarás a ninguna parte.

Aun así, entiendo que te cueste. Escribes en el ordenador y la tentación está ahí. Así que siempre puedes hacer como Laura. 

Ah, ¿que no te has enterado de su última aventura? Desde hace unas semanas se pasa todos los días por Twitch para hacer sesiones de productividad con el método pomodoro. Imítala… ¡o súmate a los directos!

#10 Tienes tres meses

Ese es el tiempo que debe llevarte el primer borrador.

Cualquier circunstancia que vaya más allá significa que estás procrastinando a la hora de escribirlo.

Y ¿sabes qué? Puede que tenga razón. Durante todo el proceso de escritura de mi primer libro me demoré muchísimo porque me sentía inseguro. Buscaba excusas para avanzar más lento.

Sin embargo, cuando empiezas a confiar en lo que haces y avanzas con paso firme es mucho más simple.

Tan solo das un paso detrás de otro y te comprometes a que cada día de trabajo merezca la pena.

#11 Ten salud y una relación estable

Igual este consejo para ti no es tan importante porque mantienes una vida estable, pero el señor Stephen King era bastante diferente a ti al respecto.

Durante mucho tiempo mantuvo un idilio con las drogas que no le dejó en el mejor lugar del mundo y por eso es muy consciente de lo que recomienda.

De hecho, quiero incidir en algo muy importante. Seguro que en las películas te has encontrado con la típica imagen del escritor borracho que busca la inspiración en el alcohol.

Eso no funciona. Ni siquiera a Hemingway que acabó bailando con la escopeta.

Lo que de verdad funciona es mantener una vida sana. Contar con unos hábitos que sean adecuados. Descansar. Alimentarse bien. Practicar ejercicio.

Cuando el resto de las piezas de tu vida están en marcha, escribir es mucho más sencillo.

#12 Escribe palabra a palabra y no pienses más en ello

El famoso partido a partido.

Si miras demasiado más allá de lo que tienes delante, la única conclusión será que no consigas tus resultados.

Sin embargo, si frenas y cada día te centras en lo que tienes por delante será mucho más sencillo que no acabes con ganas de tirarte por un puente.

#13 Sé fiel a tu propio estilo

A lo largo de tu carrera te encontrarás con muchísimas personas que piensen que saben lo que es mejor para ti.

La verdad es que no tienen ni idea. Tú eres la principal persona para guiarte y no puedes dejar que en ningún momento te quiten esto de la mente.

También te pasará lo siguiente. Verás que alguien está triunfando haciendo algo muy particular y sepas que tú lo podrías hacer mejor. Sin embargo, cuando te encuentres ante esa situación quiero hacerte una pregunta: ¿merecerá la pena?

Es decir, escribir de manera profesional es una pasión también. ¿Merece la pena renunciar a lo que te hace feliz?

No te lo digo buscando el no, sino que seas sincero contigo. ¿Merece la pena renunciar a lo que te gusta de escribir? ¿Te seguirá gustando si das ese paso hacia delante?

#14 Excava: las historias son cosas encontradas

Muchas personas se empeñan encontrar la inspiración más allá de sí mismos, pero nada más lejos de la realidad.

Para contar historias solo hay un secreto: vivir. Por eso es tan importante ser consciente de lo que estás haciendo y dirigirte hacia esa dirección.

¿El problema? Que hay tantas personas que no son capaces de sentirse cómodos consigo mismas que ahí están poniendo un freno muy poderoso a la escritura.

El buen escritor es el que se conoce a sí mismo. Ese que es capaz de mirar a sus demonios —y también a lo bueno— y en lugar de correr escribir sobre ello.

Seguro que ahora mismo tienes algo dentro que no te deja dormir, que te avergüenza o que prefieres no recordar. ¿Te atreves a mirar dentro?

#15: Haz una pausa con tu historia

Parece una tontería, pero muchas veces estás tanto tiempo peleándote con una historia que no te das cuenta de que de alguna manera está apretándote muchísimo.

Por eso a veces es importante soltarla durante unos días para volver a airear tu mente y permitir que esta historia sea feliz.

¿Qué te recomienda Stephen King para eso?

Descansa durante 6 semanas tu historia para volver a verla con nuevos ojos.

#16 Elimina las partes aburridas

Stephen King es de la cofradía de Ernest Hemingway. Cárgate sin reparos todas las partes aburridas que tenga tu historia para que no vuelvan a aparecer por ahí.

Más de una vez te lo he repetido por aquí: escribe borracho y edita sobrio. A mí me gusta más pensar en escribir sin filtro y editar con la cabeza muy puesta en lo que haces.

Así es como al final consigues que este recorrido tenga sentido.

#17 La investigación nunca debe de ensombrecer a la historia

Stephen King tenía muy claro que la parte de investigación era muy importante. Sin embargo, también era consciente de que muchas veces había escritores que dejaban que esta parte oscureciera todo lo demás.

¿Qué significa esto? Que querían demostrar todo lo que sabían que acababan consiguiendo que la historia no fuera divertida.

Investiga. Obtén contexto. Pero recuerda que esto no es un examen en el que tengas que demostrar lo mucho que sabes.

#18 Lee y escribe

Stephen King afirma que para ser escritor solo tienes que leer y escribir. Recuérdalo.

El número de ventas o publicaciones son cosas muy diferentes a esa llama que sientes en el interior a la hora de contar una historia.

Pase lo que pase tienes que mantener vivo ese momento de pasión que es sentarte delante del ordenador a contar una historia.

Sí. Puedes convertirlo —y debes— en un trabajo. pero no dejes que nunca te haga feliz. Jamás permitas que se convierta en un trabajo automático.

Sé feliz.

#19 Escribe para ser feliz

Y no buscando otras cosas.

No quiero decirte nada más aquí.

Dale una oportunidad a Mientras escribo

A pesar de que te he contado las mejores ideas que Stephen King guarda en este libro, no me quiero ir sin desearte que le des una oportunidad.

Cuando lees esta obra te adentras en la mente de Stephen King y eres consciente de todo lo que pasa por el cerebro de uno de los escritores más importantes de todos los tiempos.

Puede gustarte más o menos, pero lo que está claro es que sus historias han llegado muy lejos.

¿Por qué no seguir el consejo de ser feliz escribiendo?

Por otro lado, si te interesa ver qué otros libros para escritores te recomiendo, tienes por aquí este artículo.

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